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El itinerario seguido parte de Madrid, aunque hasta allí habíamos llega en autobús, detino Buenos Aires.
Buenos Aires: La verdad que poco se puede decir de nuevo de la ciudad de Buenos Aires, para comenzar, la impresión general es que es una ciudad para decubrir. Por cuestión de vuelos teníamos los tres primeros días en la capital argentina, además de la última noche, pues después de Ushuaia y Santiago volveríamos a pasar por allí rumbo a Madrid.
Llegamos por la mañana, nos instalamos, cerca de la calle 19 de julio, en una calle que acaba de Puerto Madero, no recuerdo el nombre. El caso es que a los 10 minutos de salir del hotel estábamos babeando por los olores a asado que hay en la zona. Barato y rico. Durante 3 días nos dedicamos a gastar suela, quizás en otro momento describa nuestra ruta por Buenos Aires, pero recomiendo lo que sigue: Puerto Madero, zona antes industrial y ahora de alto standing, el precio de las consumiciones te hará pensar que estás en Europa; San Telmo, inexcusable, barrio bohemio y donde disfrutar de comida, compras, espectáculos, artesanía y música; Boca, teniendo respeto con la zona, puedes ver el estadio de Boca Juniors y Caminito; Tigre, no lo conocimos pero es una zona costera en el Río de la Plata de la que nos hablaron muy bien; Palermo, barrio del tango; Plaza de Mayo y Casa Rosada...
Durate el tiempo que estuvimos en Buenos Aires la verdad que nuestra suela se redujo varios centímetros, pues es una ciudad, donde teniendo prudencia, puedes caminar hora y hora en un mismo día contratando los diferentes escalones sociales de esta ciudad.
Ushuaia: Ushuaia es un pequeño centro portuario al sur de argentina, desde Buenos Aires lleva unas 3 horas y media en avión, Argentina es inmensa. La ciudad en sí no tiene casi nada que ver, es pequeña, una extensión de casas bajas tan solo modificada por su puerto del que salen ferrys hacia la Antártida y Chile, y una calle principal, única donde puedes encontrar comercios, que está atestada de turistas. Podrás probar el cordero fueguino y tomarte unas cervezas tranquilamente. Desde Ushuaia puedes visitar el Parque Nacional de Tierra de Fuego, el Glaciar Martial, o hacer rutas en barco para ver los impresionantes paisajes de los alrededores.
Santiago de Chile: Desde Ushuaia no salen (salían) vuelos directos hacia Santiago, por lo que hicimos una escala en Buenos Aires y rumbo a Santiago. Recuerdo el abrunmador calor a la llegada, veníamos de que nos nevara en las cercanías de Ushuaia y no enfrentamos a un ola de calor. Santiago, para mi, es una ciudad que ofrece más extremos que Buenos Aires, en cuanto al tema social. E incluso se puede localizar mucho mejor los focos de pobreza y las zonas donde el dinero fluye.
La ciudad está encajada entre montañas, por lo que una inmensa boina la cubra casi todo el tiempo. Lugares para conocer, bajo mi punto de vista: Cerro de Santa Lucía, en sus alrededores puede comer con tranquilidad en sitios baratos y no tan orientados al turismo; Palacio de la Moneda, desde el punto de vista histórico es inexcusable; Catedral de Santiago; La Casa Colorada; Universidad de Chile; Barrio Bellavista, donde puedes encontrar a la mayoría de los turistas; Mercado Central, para comer marisco y pescado a precios sinceramente baratos, cuidado con elegir bien el sitio, cuantas menos banderitas lo adornen mejor. Plantearse un recorrido por Santiago implica también un grado de prudencia, pues como en todo lugar donde las desigualdad social es grande, el conflicto surge de forma más sencilla. De todos modos, y pese a una lesión de tobillo, nos pudimos recorrer una buena kilometrada.
Desde Santiago pueden hacerse rutas que te acercan a Valparaiso, cuidado con elegir bien el operador, pero merece la pena conocer estar ciudad. También se puede acercar uno en transporte público. |
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